Restaurante Doña Mariana (Hospedería Mirador de Llerena/Badajoz)



Una deliciosa escapada

Hace relativamente poco que descubrí Llerena, fue por motivos laborales pero les aseguro que es una población para descubrir y su Hospedería un lugar encantador para disfrutarla.
Es la capital de la Campiña Sur, comarca situada al sudoeste de la provincia de Badajoz que linda con Cordoba y Sevilla. Fue el eje principal de la Orden de Santiago en Extremadura, asunto que la llevo a convertirse en la plaza mas importante del territorio siendo gobernados desde esta ciudad mas de treinta pueblos. Y si, curiosamente es ciudad porque en 1640, considerando la importancia de la población, su auge, y sus múltiples servicios a la Corona, Felipe IV le otorgó el título de Ciudad. Su imponente plaza Mayor con su conjunto de arquitectura mudéjar (que llego a ser coso taurino) revelan la importancia del enclave. A veinte metros de la misma, en la calle Aurora aparece esta deliciosa Hospedería situada en una romántica casa señorial novecentista.

Traspasadas las puertas del hotel se accede directamente a su maravilloso patio central porticado (dicen que con un toque de diseño art decó, que no se muy bien a que se refiere...) cubierta por una preciosa vidriera y con una solemne escalera de mármol. Tan encantador espacio se utiliza también para eventos y exposiciones pero tomar un cafe o una copa en sus mesas es un autentico deleite para los sentidos.

Al restaurante se accede desde el mismo patio central, una cómoda y luminosa sala donde destaca su precioso suelo de mosaico.
La carta al igual que en el resto de Hospederías esta bien estructurada y como es lógico se le da importancia al producto de la tierra salvo la de vinos que en este caso me resulto algo mas pobre y peor atendida. Nos decidimos por el menú degustación.


Comenzamos con un muy buen foie con membrillo en su centro al que le sobraba en el plato unas hojas de lechuga sin mucho sentido y le faltaba un punto más de estupenda confitura. Buena la ensalada Dña. Mariana con rico rulo de cabra, aunque es ya algo cansina encontrarla en todas las cartas del país y mas cansino con su inseparable chorrito de balsámico de Modena. 


El bacalao confitado estaba impecable, sobre tallarines de calabacín resulto un acierto que el suquet de marisco (con exceso de pimentón) estuviera sobre el plato no sobre la pieza de pescado. Rico el sorbete sugerencia del chef. Algo pasado el solomillo ibérico bien acompalado de setas silvestres y con el justo punto dulce de su confitura de frutos rojos. Estropeo algo el estupendo menú un postre con el insoportable nombre de "caprichos del chef" que contenía un sequisimo bizcocho de chocolate.

Muy bien atendidos, el precio del menú 37 euros por persona con una botella de Muga crianza 2006. 

Sin duda la mejor opción en la escasa oferta gastronómica de esta preciosa ciudad.

Bar Nito (Fregenal de la Sierra Badajoz)



Culto a nuestra tierra

Lo reconozco, me privan los buenos bares de pueblo, aquellos en los hay una familia con años de vida tras la barra, en un local con solera y sin el cansino minimalismo, y con una carta en la que los platos se describan con un par de palabras.
Desde el año ochenta y cinco, en que dejo los enchufes y lavadoras, lleva Manuel Candilejo Gonzalez "Nito" llenando sus manos de grasa con esa peculiar forma de cortar el jamón sujetando la pata sin necesidad de tabla. Siempre anda quejándose de aquella decisión pero seguramente con los cables nunca hubiera alcanzado tanto reconocimiento como en la hostelería donde ha sido premiado hasta por su vino de pitarra, y es que no hay causa o evento frexnense en el que Nito y su familia no participen.

Restaurante O Carrascal (Elvas/Portugal)


Vamos a los pollos (II Parte)

Unos metros después en la misma dirección Lisboa por la comentada N-4 pero en el lado contrario de la carretera, se encuentra O Carrascal. Podemos considerarlo como el restaurante elvense pionero en especializarse en Frango no churrasco, por lo menos para los pacenses. Con más de 25 años de historia su restaurante ha perdido por completo su encanto original, aunque no fuera más que una venta de carretera por lo menos tenia su esencia. Hoy esa antigua estancia es un Snack-bar parte de todo un complejo destinado para bodas, banquetes y eventos varios no muy distintos a esos garitos que últimamente salen por la tele en donde se celebran maravillosas bodas calés. Aun así hay que reconocer que ese pequeño pollo portugués y su forma de asarlo, son suficiente para continuar siendo lugar de peregrinaje de muchas familias pacenses, aunque en mucha menor medida que en el pasado.

Dom Januário, Varchotel (Elvas/Portugal)



Vamos a los pollos (I Parte)

Para todos los pacenses que se acercan o pasan de los cuarenta, los pollos de Elvas son parte indisoluble de nuestra infancia y juventud. Traspasar esa frontera era verdaderamente una aventura, evidentemente no tanto como para aquellos contrabandistas que se escuchaban por los senderos con sus Montesas cargadas de cafe, pero esas largas colas, las caras de los civiles y guardiñas observando a los pasajeros celosamente, o esa tensión cuando te apartaban el coche de la fila para abrirte el maletero en busca de mas toallas de la cuenta, (asunto que nunca entendí porque mira que eran malas) para unos enanos como éramos resultaba todo un acontecimiento.

Casa Tomás (Plasencia/Cáceres)



Una lección de hostelería

Creo que es la primera vez que escribo un post dedicado a un restaurante al que solo he visitado una vez, pero a veces es suficiente con unas horas para darse cuenta de lo que en él se cuece, y de esta casa salí tan encantado que paso a contarles.

Tapería Restaurante La Tahona (Cáceres)


Horno de leña, tapería, espacio cultural...

Hace ya casi un año que el conocido hostelero cacereño Fidel Amado tomara los mandos de esta Tahona y le diera una vuelta de tuerca al local y a parte de su modelo de negocio. Su principal novedad, como la de la mayoría de los restaurantes actuales, es convertir su sala principal en tapería, manteniendo en ella su conocido horno de leña. 
Se encuentra en un callejón entre el final de la calle San Pedro y el inicio de Pintores. Nada más entrar sorprende un precioso y pequeño claustro que utiliza habitualmente como espacio cultural y en la parte de arriba dos salas para unos treinta comensales hace las veces de restaurante. Al fondo monta un reservado en una bonita bodega de ladrillo visto con una preciosa mesa de madera ideal para comidas de grupo, catas o eventos que organiza habitualmente.

Restaurante Morgado (Badajoz)



Una buena opción portuguesa en la capital pacense.

Cerca de treinta y cinco años hace que el patriarca de esta familia gestionaba en la misma frontera de Caya su restaurante del mismo nombre.
Su hijo y su familia se aventuran hace cuatro a trasladar la esencia de esa cocina a la capital pacense, pero se dejan el resto del local en Portugal porque como les paso a contar el nuevo entorno no es precisamente un acogedor comedor alentejano.